Hace tiempo que la Homeopatía es una disciplina reconocida. Ésta no será la última vez que hablemos sobre ella.
Hace más de 150 años que se utiliza en Veterinaria: en el siglo XIX se trataban algunas dolencias de los caballos y bovinos con cuatro medicamentos homeopáticos: Aconitum napellus, Camphora, Nux vomica y Opium. Desde entonces, la homeopatía veterinaria se ha desarrollado aplicando a los animales las nociones de enfoque global y de individualización utilizados en la homeopatía humana. En los animales de abasto tiene importancia ya que es un tratamiento barato que no deja resíduos en la carne que llega al público.
Los medicamentos homeopáticos se pueden utilizar en la mayoría de las especies animales, a todas las edades y también en hembras en gestación. El tratamiento puede ser prescrito solo o acompañando a otro tratamiento alopático. Los medicamentos homeopáticos, no tóxicos y sin efectos indeseables, presentan las mismas ventajas en medicina veterinaria como en medicina humana.
Existen patologías en las que la aportación de la homeopatía es especialmente interesante: las patologías cutáneas, las patologías del sistema nervioso, las patologías digestivas y las vinculadas con el envejecimiento del animal (reumatismos, trastornos metabólicos…).
Existen límites para la homeopatía: parásitos, cuerpos extraños, etc., son algunos de los casos que no entran en el campo de sus posibilidades terapéuticas.
El veterinario interesado en aprender homeopatía podrá seguir en esta página algunas informaciones más concretas que iremos presentando, y puede informarse en enlaces como los siguientes:
Formación en Homeopatía en España:
Links de interés:
Próximamente trataremos casos clínicos conocidos por algunos de vosotros...!